La mañana del miércoles 28 de mayo en la Mediateca Municipal Enrique Servín Herrera, ubicada en avenida Teófilo Borunda número 1617, junto al parque "El Palomar". El Gobierno Municipal, a través del Instituto de Cultura del Municipio, dio a conocer los detalles de la próxima Feria del Libro Municipal en su primera edición, que se celebrará del 28 al 30 de junio desde las nueve de la mañana a las nueve de la noche en distintos espacios de la Plaza de Armas.
La Feria del Libro Chihuahua se realiza del 11 al 19 de noviembre en un horario de 9:00 a 21:00 horas, en las instalaciones de Expo Chihuahua, ubicada en Avenida Tecnológico #1900, en la colonia Santo Niño de la ciudad de Chihuahua. En las entradas 1 y 2 se puede ver un pequeño aviso casi imperceptible por los tonos del edificio, pero está y cuenta con una amplia oferta para diversos intereses.
Como parte de las actividades de capacitación que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Chihuahua brinda anualmente a los periodistas del estado, el pasado viernes 24 y sábado 25 de septiembre se llevó a cabo el VII Taller de Periodismo y Patrimonio Cultural Chihuahuense, bajo el tema de la paleontología.
En colaboración con la Universidad Autónoma de Chihuahua, a través de la Facultad de Filosofía y Letras Oficial y su Licenciatura en Periodismo, el programa en esta ocasión estuvo encabezado por el arqueólogo Enrique Chacón, quien explicó la importancia de la paleontología en el estado (estudio de los seres orgánicos que habitaron la tierra, a través de evidencia fósil) para su localización, estudio, protección y conservación.
http://devenir.devenir.com.mx/periodistas-chihuahuenses-se-acercan-a-la-paleontologia/
Después de más de un año sin viajar fue algo muy emocionante, poder recorrer lugares donde nos explicaban acerca de lo que veíamos porque para nosotros la gran mayoría de lo que nos rodeaba eran polvo y piedras comunes. Siendo en realidad tesoros apenas descubiertos.
Una semana después, admito que escribir acerca de eso basada en la ciencia no fue suficiente. Las ideas venían, constantes, saturadas de emociones. Así que decidí soltarlas en una forma distinta a la que normalmente usaría cuando le platico a mi mejor amigo lo que pasa en mi vida.
Así nació este texto titulado "Lítica":
Caminé sobre el mar de Tetis
bajo el Sol del desierto
la tierra recibió mis huellas
y el pasado se unió a mi tiempo.
Un tronco fosilizado reposa entre piedras,
esperó miles de años a que la ciencia lo descubriera.
Ahora se desmorona lento, en silencio,
como hizo al crecer antes que mis ancestros.
Entre la tierra seca hay que buscar conchas,
trozos de huesos,
colmillos y dientes de gigantes muertos.
como el hadrosaurio de Aldama
muerto en el Pleistoceno.
Camino sin conocer la frontera,
entre abrevadero, mar y playa,
sólo sé lo que el guía me narra
sin estar segura que sea un cuento.
Una piedra de pronto resalta,
un nuevo fósil se ha descubierto
"Amonite" me dicen, se llama,
es un molusco preso en sedimentos.
En la milenaria piedra quedó estampada
la matemática perfección de Fibonacci
y la espiral sagrada de los egipcios
cuyo dios todavía guía nuestro camino.
En mi bolsillo una piedra de meteorito
más pesada que las hijas de Tierra,
negra como la noche que nos espera,
sueña que aún rueda con las de un río
ahora seco.
En el horizonte vemos cerros y montañas.
la sed nos alcanza en la frontera con Ojinaga.
Pienso en el camello que descubrieron,
en una grieta de la tierra erosionada.
El guía me recuerda que esos fósiles son de "el abrevadero"
donde vieron el mamut de Villa Ahumada
y el primer yacimiento con evidencia humana
11,500 años atrás en el tiempo.
Aquí y ahora no hay árbol que ofrezca sombra,
y estamos a kilómetros del campamento.
Camino, cansada, no escucho el resto,
sólo el aviso, de los otros descubrimientos
los de: Juárez, Casas Grandes, Parral y Cuauhtémoc.
Volvemos donde la tecnología facilita el trayecto,
agradecemos al equipo del INAH
y el viaje se convierte en recuerdo.
Escribo la nota,
corta y precisa.
Y sigue la historia
moliendo al cerebro.
hasta que escapa en estos versos.
(Fotografía de Andrés Páez, otro viajero).
Si quieren ver más fotos de este viaje comparto la perspectiva del fotógrafo que menciono al final de esa divagación literaria.
La Oficina Filatélica y Numismática del Vaticano pondrá a la venta desde el 16 de octubre una moneda de plata de diez euros por el 50 aniversario del Día Mundial de la Tierra, con la figura de una nativa amazónica embarazada y que en redes sociales han asociado con la Pachamama o “Madre Tierra”, deidad que desató polémica en el Sínodo de la Amazonía.
Según el sitio web de la oficina vaticana, la moneda creada por Luigi Oldani “representa a una madre cargando la Tierra, a la que debemos cuidar y amar como si fuera una hija, con largas espigas de trigo en el pelo, en una referencia cruzada entre pasado y futuro que se vuelve atemporal, por lo tanto eterna”.
También se indicó que un total de 3.300 monedas fueron acuñadas en el Istituto Poligrafico e Zecca dello Stato (IPZS) italiano, bajo la supervisión de la Zecca (Casa de la Moneda) del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Monseñor Felipe Arizmendi, obispo emérito de la diócesis de San Cristóbal de las Casas en Chiapas, México, reflexiona en el periódico vaticano L'Osservatore Romano acerca de las imágenes de la pachamama presentes durante el Sínodo para la Región Panamazónica.
Gran revuelo han causado las imágenes o figuras que se usaron en ceremonias al inicio del Sínodo Panamazónico en los jardines de El Vaticano, en la procesión inicial desde la Basílica de San Pedro al Aula Sinodal, en las que participó el Papa Francisco, y después en otras iglesias de Roma. Algunos condenan estas acciones como si fueran una idolatría, una adoración a la “madre tierra” y a otras “divinidades”. Nada de eso hubo. No son diosas; no fue un culto idolátrico. Son símbolos de realidades y vivencias amazónicas, con motivaciones no solo culturales, sino también religiosas, pero no de adoración, pues esta se debe solo a Dios. Es mucho atrevimiento condenar al Papa como idólatra, pues nunca lo ha sido ni lo será. Al final de la ceremonia en os jardines vaticanos, le pidieron una palabra y se limitó a orar con el Padre nuestro. No hay otro dios que nuestro Padre del cielo.
Hace años, en un encuentro del CELAM que me tocó coordinar en Cochabamba, Bolivia, sobre los diferentes nombres de Dios en las culturas originarias del Cono Sur, pregunté a un indígena aymara si, para ellos, la pachamama (la madre tierra) y el inti (el padre sol) son dioses, y me respondió: Quienes no han recibido la evangelización, los consideran dioses; para quienes ya fuimos evangelizados, no son dioses, sino los mejores regalos de Dios. ¡Estupenda respuesta! ¡Eso son! Son manifestaciones del amor de Dios, no dioses.
En mi anterior diócesis, cuando yo escuchaba que con mucho cariño y respeto se hablaba de la “madre tierra”, me sentía molesto, pues yo me decía: Mis únicas madres son mi mamá, la Virgen María y la Iglesia. Y cuando veía que se postraban para besar la tierra, más me incomodaba. Pero conviviendo con los indígenas, comprendí que no la adoran como a una diosa, sino que la quieren valorar y reconocer como una verdadera madre, pues es la que nos da de comer, la que nos da el agua, el aire y todo lo que necesitamos para vivir: No la consideran una diosa; no la adoran; solo expresan su respeto y oran dando gracias a Dios por ella.
Lo mismo me pasaba cuando veía que se dirigían hacia los cuatro rumbos del universo, los puntos cardinales, les hacían reverencia, oraban y se dirigían también al sol con todo respeto. Antes de conocerlos y compartir la vida y la fe con ellos, sentía la tentación de juzgarlos y condenarlos como idólatras; después, aprecié su respeto a estos elementos de la naturaleza que nos dan vida, y me convencí de que no los adoran como dioses, sino como obra de Dios, regalo suyo para la humanidad, y de esta forma también educan a sus hijos para no destruirlos, sino cuidarlos y respetarlos. No son idólatras. Quienes eso afirmen, no los conocen y los juzgan a distancia, desde lejos y desde fuera. La tierra y el sol son criaturas de Dios y solo a Él adoramos.
Dice la Biblia: “Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra” (Gn 2,7), El miércoles de ceniza se nos recuerda: “Acuérdate que eres polvo y al polvo has de volver”. Esta es la realidad de todos los humanos.
En el Documento de "Aparecida" damos el calificativo de “madre” a la hermana tierra, siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, que no era idólatra: “Con los pueblos originarios de América, alabamos al Señor que creó el universo como espacio para la vida y la convivencia de todos sus hijos e hijas y nos los dejó como signo de su bondad y de su belleza. También la creación es manifestación del amor providente de Dios; nos ha sido entregada para que la cuidemos y la transformemos en fuente de vida digna para todos. Aunque hoy se ha generalizado una mayor valoración de la naturaleza, percibimos claramente de cuántas maneras el hombre amenaza y aun destruye su ‘hábitat’. “Nuestra hermana la madre tierra” (Cántico de las criaturas, 9) es nuestra casa común y el lugar de la alianza de Dios con los seres humanos y con toda la creación. Desatender las mutuas relaciones y el equilibrio que Dios mismo estableció entre las realidades creadas, es una ofensa al Creador, un atentado contra la biodiversidad y, en definitiva, contra la vida. El discípulo misionero, a quien Dios le encargó la creación, debe contemplarla, cuidarla y utilizarla, respetando siempre el orden que le dio el Creador” (DA 125).
Y para quitar toda duda sobre la actitud del Papa, basta recordar esto que escribió en Laudato si’: “Cuando tomamos conciencia del reflejo de Dios que hay en todo lo que existe, el corazón experimenta el deseo de adorar al Señor por todas sus criaturas y junto con ellas, como se expresa en el precioso himno de San Francisco de Asís: Alabado seas, mi Señor, con todas tus criaturas…” (No. 87). “Las criaturas de este mundo no pueden ser consideradas un bien sin su dueño: «Son tuyas, Señor, que amas la vida» (Sb 11,26). Esto provoca la convicción de que, siendo creados por el mismo Padre, todos los seres del universo estamos unidos por lazos invisibles y conformamos una especie de familia universal, una sublime comunión que nos mueve a un respeto sagrado, cariñoso y humilde” (No. 89). “Esto no significa igualar a todos los seres vivos y quitarle al ser humano ese valor peculiar que implica al mismo tiempo una tremenda responsabilidad. Tampoco supone una divinización de la tierra que nos privaría del llamado a colaborar con ella y a proteger su fragilidad” (No 90).
Como dice Jesús, no juzguemos ni condenemos como idolatría lo que no es. Conozcamos más a fondo las culturas originarias. Y es nuestra tarea compartir el Evangelio de Jesús, que nos libera de idolatrías, cuando las hubiere.
La verdad es que prefiero el discurso que el propio Papa escribió, comparto algunos de los puntos que más me llamaron la atención:
"(...) Los grupos humanos, sus estilos de vida y sus cosmovisiones, son tan variados como el territorio, puesto que han debido adaptarse a la geografía y a sus posibilidades. No son lo mismo los pueblos pescadores que los pueblos cazadores y recolectores de tierra adentro o que los pueblos que cultivan las tierras inundables. Todavía encontramos en la Amazonia miles de comunidades indígenas, afrodescendientes, ribereños y habitantes de las ciudades que a su vez son muy diferentes entre sí y albergan una gran diversidad humana. A través de un territorio y de sus características Dios se manifiesta, refleja algo de su inagotable belleza. Por lo tanto, los distintos grupos, en una síntesis vital con su entorno, desarrollan un modo propio de sabiduría. Quienes observamos desde afuera deberíamos evitar generalizaciones injustas, discursos simplistas o conclusiones hechas sólo a partir de nuestras propias estructuras mentales y experiencias (...)".
"(...) La Amazonia es una totalidad plurinacional interconectada, un gran bioma compartido por nueve países: Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Venezuela y Guayana Francesa. No obstante, dirijo esta Exhortación a todo el mundo. Por un lado, lo hago para ayudar a despertar el afecto y la preocupación por esta tierra que es también “nuestra” e invitarles a admirarla y a reconocerla como un misterio sagrado; por otro lado, porque la atención de la Iglesia a las problemáticas de este lugar nos obliga a retomar brevemente algunas cuestiones que no deberíamos olvidar y que pueden inspirar a otras regiones de la tierra frente a sus propios desafíos (...)".
"(...) Todo lo que la Iglesia ofrece debe encarnarse de modo original en cada lugar del mundo, de manera que la Esposa de Cristo adquiera multiformes rostros que manifiesten mejor la inagotable riqueza de la gracia. La predicación debe encarnarse, la espiritualidad debe encarnarse, las estructuras de la Iglesia deben encarnarse. Por ello me atrevo humildemente, en esta breve Exhortación, a expresar cuatro grandes sueños que la Amazonia me inspira.
Sueño con una Amazonia que luche por los derechos de los más pobres, de los pueblos originarios, de los últimos, donde su voz sea escuchada y su dignidad sea promovida.
Sueño con una Amazonia que preserve esa riqueza cultural que la destaca, donde brilla de modos tan diversos la belleza humana.
Sueño con una Amazonia que custodie celosamente la abrumadora hermosura natural que la engalana, la vida desbordante que llena sus ríos y sus selvas(...)".
Respecto a lo que pasó con los pueblos originarios durante la colonización, dijo:
"(...) Al mismo tiempo que dejamos brotar una sana indignación, recordamos que siempre es posible superar las diversas mentalidades de colonización para construir redes de solidaridad y desarrollo; «el desafío consiste en asegurar una globalización en la solidaridad, una globalización sin dejar nadie al margen». Se pueden buscar alternativas de ganadería y agricultura sostenibles, de energías que no contaminen, de fuentes dignas de trabajo que no impliquen la destrucción del medioambiente y de las culturas. Al mismo tiempo, hace falta asegurar para los indígenas y los más pobres una educación adaptada que desarrolle sus capacidades y los empodere. Precisamente en estos objetivos se juegan la verdadera astucia y la genuina capacidad de los políticos. No será para devolver a los muertos la vida que se les negó, ni siquiera para compensar a los sobrevivientes de aquellas masacres, sino al menos para ser hoy realmente humanos(...)".
Recomiendo leer el texto completo.
Las otras fuentes de este apunte.
Voy a comenzar éste escrito recordando una anécdota vertida por la bibliotecaria norteamericana Virginia Haviland, en el XV Congreso Internacional del IBBY, celebrado en Atenas en 1976: Un día, una madre angustiada se dirige al padre de la Teoría de la Relatividad para pedirle un consejo: ¿Qué debo de leerle a mi hijo para que mejore sus facultades matemáticas y sea un hombre de ciencia? Cuentos, contestó Einstein. Muy bien, dijo la madre. Pero, ¿Qué más? Más cuentos, replicó Einstein. ¿Y después de eso?, insistió la madre. Aún más cuentos, acotó Einstein.
Mem Fox en su libro “Leer como por arte de magia: cómo enseñar a tu hijo a leer en edad preescolar y otros milagros de la lectura en voz alta” cuenta que le sucedió la siguiente anécdota: Le preguntó a Einstein que hacer para que sus hijos fueran más inteligentes y este le respondió: “léales cuentos de hadas”. La Sra. Fox le respondió: “Ya, ¿y qué debo hacer después de haberles leído cuentos de hadas?” Y Einstein le contestó: “Pues léales más cuento de hadas”. Fox salió de estar conversación creyendo que Einstein pensaba que “los cuentos de hadas requieren de una mente atenta a los detalles, muy activa en la resolución de problemas, capaz de viajar por los corredores de la predicción y la búsqueda de los significados”.
Luego de revisar esas dos versiones de la anécdota me doy cuenta de un detalle. No es el qué, sino el cómo lo que afecta esa enorme ventaja de leer con los niños los cuentos de hadas.
¿Jugamos con ellos y los personajes? ¿Retamos la manera en que los vemos? ¿Queremos darles un ejemplo de alguna conducta tal como se dice que fueron creados?
¿O simplemente estamos cumpliendo con la obligación de los 20 minutos que tanto dicen los expertos que deben dedicarse a leer?
El otro día fui al cine con mis sobrinas y me encontré con una versión muy diferente de la historia del capitán Garfio. El cine es ahora lo que los cuentacuentos somos, fuimos y deberíamos ser. Pero las niñas no pueden discutir con la pantalla, no pueden cambiar la escena con un comentario, no pueden decirle ¡Así no era! o comenzar ellas su propia versión antes de terminar esas dos horas de encierro.
Mientras que al leer con ellas, o narrarles personalmente si pueden hacerlo.
Me niego a dejar los cuentos de hadas. Me niego a detener mi juego por temor al ridículo.
La gente se pregunta de dónde pueden inspirarse, hacer que la vida sea más completa y feliz. Ser creativos y encontrar el tiempo para soñar. Tenemos libros para niños en cada escuela, en tiendas, en un cuaderno, en nuestros recuerdos. Basta con hacerles caso.
Por eso mi libro favorito de hadas para adultos es "El Prinicipito" que dice desde el inicio:
" Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria
excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de entenderlo todo, hasta los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Verdaderamente necesita consuelo. Si todas esas excusas no bastasen, bien puedo dedicar este libro al niño que una vez fue esta persona mayor. Todos los mayores han sido primero niños. (Pero pocos lo recuerdan). Corrijo, pues, mi dedicatoria:
A LEON WERTH
CUANDO ERA NIÑO".
Al principio del tiempo Buda quiso regalar a los animales un poco de su eternidad. Y por eso les pidió reunirse con él avisándoles que sólo podría darle ese regalo a unos pocos pues los humanos necesitarían el consejo de cada animal y no eran tan prudentes como para entender que todos podían ser sus guías.
Fue así que los animales se retaron a una carrera.
Se dice que alguna vez la rata y el gato fueron muy buenos amigos. A pesar de todo, estos dos animales eran los peores nadadores en el reino animal. Aunque mal nadadores, ambos eran muy inteligentes. Decidieron que la mejor forma y la más rápida de cruzar a través del río era en la espalda de un buey. El buey, siendo un animal bueno, estuvo de acuerdo en cargarlos a través del río. Sin embargo, por haber un premio de por medio, la rata decidió, que para ganar debía hacer algo, y entonces lanzó al gato al agua.
Es por eso que el gato se convirtió en el enemigo natural del ratón y del agua. Tras esto, la rata llego a la orilla y reclamo el primer lugar en la carrera. Por lo tanto es el primer animal del horóscopo chino.
Seguido de cerca por el fuerte buey, que fue nombrado el 2º animal del zodiaco. Luego del buey vino el tigre, quien explico jadeando como lucho contra las corrientes. Pero su gran fuerza le hizo llegar a la orilla y convertirse en el 3º animal.
El 4º puesto del zodiaco fue para el conejo, quien gracias a su habilidad de saltar pudo brincar de una orilla a otra. Explicó que estuvo a punto de caer al río si no llega a ser por un pedazo de tronco flotando en el agua.
El quinto puesto fue para el dragón, quien pudo llegar volando. No pudo llegar primero dado que se detuvo a crear lluvia para ayudar a la gente y criaturas de la tierra. Además, en la línea final encontró un conejo aferrándose a un tronco al que ayudo dándole un empujón con su aliento para que este pudiera llegar a la orilla. Buda, sorprendido por su amabilidad le otorgo el 5º lugar del zodiaco.
Poco después se oyó al caballo galopando, al que la serpiente dio un susto haciéndolo caer, de forma que esta llego en 6º lugar y el caballo en el 7º.
A poca distancia del lugar se encontraban la oveja, el mono y el gallo que se acercaban a la orilla río. Las tres criaturas se ayudaron entre sí para cruzar el río. El gallo construyó una balsa de madera para los tres animales. La oveja y el mono despejaron la maleza y finalmente remando y remando consiguieron llegar a la orilla contraria. Muy complacido por el trabajo en equipo de los animales nombró a la oveja el 8º animal, al mono el 9º y al gallo el 10º.
El onceavo animal fue el perro. Aunque el perro debería haber obtenido un buen puesto ya que era el mejor nadador de todos los animales se retrasó ya que necesitaba un baño después de la larga carrera y al ver el agua fresca del río no puedo resistirse.
Justo cuando iba a dar por cerrada la carrera escuchó el gruñido de un pequeño cerdo. El cerdo comenzó la carrera hambriento por lo que al poco de empezar se dio un banquete y hecho una siesta. Cuando despertó, continuó con la carrera y llegó justo para ser nombrado 12º animal del zodiaco.
El gato llegó demasiado tarde (13º) por lo que no pudo ganar ningún puesto en el calendario, ni en el horóscopo chino, convirtiéndose en enemigo de la rata para siempre.
Budha iba a dar una charla especial, y miles de seguidores habían venido desde muchos kilómetros a la redonda. Cuando Budha apareció, tenía una flor en su mano.
Pasaba el tiempo y el maestro Budha no decía nada, estaba sentado y simplemente miraba la flor. La muchedumbre se impacientaba pero Mahakashyap, quien no pudo aguantarse más, comenzó a reír.
Budha le hizo una señal para que viniera, le entrego la flor y le dijo al gentío: “Tengo el ojo de la Verdadera enseñanza. Todo lo que se pueda dar con palabras ya se los he dado. Pero con esta flor, le doy a Mahakashyap la llave de la enseñanza”.
Mahakashyap se río de la tontera del hombre. La gente inquieta pensando: “¿A que hora se va a levantar Budha y dejara ese silencio para que podamos volver a casa?”. El se río, y la risa comenzó con Mahakashyap y ha seguido y seguido en la tradición Zen. En los monasterios Zen, los monjes han estado riendo, riendo y riendo…
Mahakashyap se río, y su risa incluía muchas dimensiones. Una dimensión era la tontería de toda la situación, de un Budha en silencio, nadie que lo entienda y todo el mundo esperando que hable. Toda su vida Budha había estado diciendo que la Verdad no puede ser dicha, aun así, todo el mundo esperaba que hablara.
En la segunda dimensión el se río de Budha también, de toda la situación dramática que había creado, sentado allí en silencio con una flor en la mano, mirando la flor, creando intranquilidad e impaciencia en todos. Ante ese gesto dramático de Budha, él rió y rió.
En la tercera dimensión él se rió de si mismo, con Budha sentado en silencio, con los pájaros cantando en los árboles y todo el mundo inquieto, Mahakashyap entendió. ¿Que entendió? Entendió que no hay nada que entender, que no hay nada que decir, no hay nada que explicar. Toda la situación es simple y transparente, no hay nada escondido, no hay nada que buscar, porque todo lo que es, esta aquí y ahora dentro de ti. El se rió de si mismo por todo el esfuerzo absurdo de tantas vidas, solo para comprender ese silencio.
Budha lo llamo y le dijo: “Por medio de esta flor te entrego la llave”. ¿Cual es la llave? Silencio y risa es la llave y cuando la risa proviene del silencio, no es de este mundo, es divina. Cuando la risa provienen del silencio no te estas riendo a costa de nadie, simplemente te estas riendo de todo el chiste cósmico, y realmente es un chiste. Es un chiste porque dentro de ti tienes todo, y tu lo estas buscando en todas partes.




















